Déjame decirte algo, no te rindas.Cuando sientas, que no hay razón para vivir, que no hay persona por quién luchar, no hay razón para agradecer, levántate y pelea, porque la verdad es que te equivocas, porque sí la hay. Solo que aún no la has descubierto.
Confía en mí, tienes una vida por delante, no sé si eres muy joven, o muy viejo, pero aún así tienes una vida aún por vivir. Y sí, no todo es alegría, la vida no es color rosa, pero reflexiona un momento. Si nunca tuviéramos problemas, y todo fuera fácil, el día que tuviéramos un obstáculo o algún problema, no sabríamos cómo afrontarlo. En cierta forma, la vida nos prepara para las futuras circunstancias.
Si te sientes triste, te aconsejo que vayas a algún lugar privado y te desahogues. No es bueno quedarme con la tristeza por dentro, porque se va amontonando y luego explotas y te descargas con la persona equivocada. Te haces daño y dañas sin querer a alguien más. Llorar un día no es malo,sino lamentarse toda tu vida. Tendremos decepciones pero hay que aprender a superarlos, todos somos imperfectos y en algún momento cometeremos errores.Probablemente todo lo que te estoy diciendo, ya lo sabías. Solo que a veces necesitamos escuchar lo que ya sabemos o escuchamos, porque no podemos o no queremos aceptarlo. Eso queda en ti, debemos aceptar que nos equivocamos, o que alguien nos falló, porque es la única forma de superarlo y pasar la página.
Duele, pero no hay mal que por bien no venga. Los golpes nos hacen más fuertes, fuertes para afrontar la vida.
Así que, no te rindas.
María, se reporta y fuera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario